Argentina

Día 274: Ushuaia, Argentina 

© 2015 Miss Fogg

Crónicas patagónicas. XII- La oscuridad.

Ushuaia, capital de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, fue fundada en 1884. Hoy hemos visitado el antiguo presidio para conocer la historia de la ciudad. Y es que a finales del siglo XIX se llevó a cabo una colonización penal: aquí se enviaban los presos más peligrosos del país (también presos militares y, más adelante, políticos), lo que permitió poblar y consolidar las tierras argentinas más lejanas. Las condiciones de vida de los presos -con sus uniformes de rallas y sus cadenas con bolas, a lo Dalton- eran muy duras, principalmente a causa del frío. Aprendían oficios y eran utilizados como mano de obra barata para construir y mantener la nueva ciudad. Nadie consiguió escapar con éxito, porque los pocos que lograron salir fueron capturados de nuevo, o regresaron a los pocos días, o murieron. La cárcel se clausuró en el año 1949, habiendo cumplido su misión.

 

Anuncios

Día 273: Tierra del Fuego, Argentina

© 2015 Miss Fogg

Crónicas patagónicas. X- La piel.

Los primeros en llegar a estas tierras fueron pueblos nómadas que las habitaron durante más de 11.000 años. Algunas tribus, como los selknam, vivían de la caza de lobos marinos y se vestían con sus pieles. Otros, como los yámanas, se desplazaban en canoa, iban desnudos y no se separaban del fuego (de ahí lo de “Tierra del Fuego”). Hasta que llegó el hombre blanco, a finales del siglo XIX, y terminó con todos ellos: algunos fueron asesinados, pero la mayoría murió a causa de las enfermedades que trajeron los barcos desde el viejo mundo. En el caso de los yámanas la culpa fue de las ropas que les dieron: cuando iban desnudos se limpiaban con la lluvia y se secaban con el sol, pero cuando iban vestidos sus ropas mantenían la humedad y la suciedad, por lo que morían de neumonía o de alguna enfermedad infecciosa.

 

Día 272: Tierra del Fuego, Argentina

© 2015 Miss Fogg

Crónicas patagónicas. IX- El hielo.

Tierra del Fuego es el nombre de una provincia, de una isla, de un archipiélago y de un parque nacional. Hoy exploramos a pie el parque, que más bien debería llamarse Tierra del Hielo. Avanzamos despacio para no caer, patinando más que caminando. Como en Torres del Paine no nos cruzamos con nadie, exceptuando a un grupo de caballos muy exaltado que corre arriba y abajo: nos rodean, se persiguen, se muerden y se cocean salvajemente. Llegamos hasta el mirador del fin del mundo; frente a nosotros, muy lejos, solo queda la Antártida.

 

Día 271: Ushuaia, Argentina

© 2015 Miss Fogg

Crónicas patagónicas. VIII- El calvario.

El viaje por tierra hasta Ushuaia ha sido una pesadilla. Tras veinte horas, cuatro pasos fronterizos, tres autobuses, dos películas mal dobladas y un ferry (para cruzar el estrecho de Magallanes), llegamos a la ciudad más austral del mundo. ¿Quién dijo que llegar al fin del mundo fuera tarea fácil?

Día 270: Perito Moreno, Argentina

© 2015 Miss Fogg

Crónicas patagónicas. VII– La fortaleza.

El amanecer es gélido y neblinoso. El glaciar cambia de color en función del día: cuando hay sol es blanco y brillante, cuando está nublado, como hoy, el hielo se vuelve azul. El avance del Perito Moreno es constante, de unos dos metros al día. El hielo cruje y se rompe, originando estruendosos derrumbes cada pocos minutos. Presenciar uno de estos fenómenos naturales es un privilegio: el derrumbe más espectacular dura unos veinte segundos y nos deja con la boca abierta. Si Superman existiera, aquí es donde construiría su fortaleza.

Día 269: Perito Moreno, Argentina

© 2015 Miss Fogg

Crónicas patagónicas. VI- El mar.

Cruzamos la frontera para conocer la Patagonia argentina. El glaciar más famoso del mundo, que debe su nombre al científico Francisco Moreno, se encuentra en el parque nacional Los Glaciares, frente a la península de Magallanes, junto con otros 355 glaciares. Ver este mar de hielo es uno de los motivos que nos ha traído a la Patagonia.