Día 246: Amazonia, Bolivia

© 2015 Miss Fogg

Crónicas amazónicas. Capítulo segundo. Bailando con lobos.

Por la mañana descubrimos un caimán de cinco metros en nuestro campamento. Es tan bonito que nos cuesta apartar la mirada de él. Después de una hora consiguen separarnos y salimos a los pantanales en busca de anacondas. Cuesta caminar y, en ocasiones, el agua nos llega por los muslos. Finalmente acabamos encontrando una pequeña anaconda de dos metros. Es preciosa, y el color de su piel y el movimiento de su cuerpo resultan hipnóticos. La seguimos y nos demuestra lo rápida que es cuando quiere. De vuelta topamos con una manada de delfines rosas juguetones. Sin pensarlo demasiado, saltamos a bailar con ellos. Resulta aterrador notar como algo te mordisquea los pies, con caimanes, serpientes y pirañas en las proximidades. El agua es turbia y hasta que no aparece la cola rosada fuera del agua no estás seguro de que sea un delfín. Busca nuestras caricias, y su piel es muy suave.

 

2 comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s