Día 132: Borneo, Indonesia

© 2015 Miss Fogg

Comienza la aventura a bordo de un kelotok, la embarcación típica de la zona y nuestro hogar durante los próximos tres días. Salimos desde el río Kumai para adentrarnos en la jungla del parque nacional Tanjung Puting, que alberga la población de orangutanes salvajes más grande del mundo.

Lo mejor: Toris, nuestro guía. Lo sabe todo, lo ve todo, lo oye todo, lo predice todo, lo explica todo. Descalzo por la jungla y con una sonrisa permanente en los labios, es capaz de ver un cocodrilo camuflado, identificar una especie de pájaro al vuelo, oir un gibón a kilómetros, decir el nombre y la edad de cualquier orangután y predecir sus comportamientos.

Lo peor: los mosquitos. Son muchos, enormes y extremadamente pesados. Por la noche su zumbido constante en los oídos es insoportable. Incluso los orangutanes están hartos.

La foto: Kacong, un precioso macho no dominante de veintitrés años. Cuando ya regresábamos al kelotok tras haber visto algunas hembras con sus crías, Kacong nos ha interceptado. Los machos son casi el doble de grandes que las hembras y, a partir de los dieciocho años, se desarrollan unas almohadillas en cada lado de su cara. Hemos seguido a Kacong durante más de una hora hasta que ha comenzado a anochecer. Entonces ha escogido un árbol alto, lo ha escalado y en su cima ha construido un enorme nido en el que pasar la noche. Y ahora estamos durmiendo a unos pocos metros de él para poder ver cómo despierta mañana.

 

5 comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s